Tonto el primero en el mundo de los CoCos

Tonto el primero en el mundo de los CoCos

La emisión de bonos contingentes convertibles (los famosos CoCos) por parte de los bancos españoles se puede calificar ya de oleada. Este año, cinco entidades han colocado hasta 5.812 millones de euros en este tipo de deuda, una tarea sin duda muy delicada. Porque los CoCos no son cualquier tipo de bono, son la deuda con más riesgo que puede emitir un banco y, por ende, también por la que más interés se ve obligado a pagar al inversor.

Los CoCos son la deuda con mayor capacidad de absorción de pérdidas. Sólo las acciones se sitúan por detrás en el orden de cobro en caso de que la entidad sea intervenida o entre en resolución. Además, si la ratio de solvencia del banco cae por debajo del (habitualmente) 5,125%, se convierten automáticamente en acciones a un precio prefijado que, normalmente, conlleva una quita.

Interés en el mercado secundario de los CoCos de Santander.
Interés en el mercado secundario de los CoCos de Santander.

Elegir un buen momento para llevar a cabo esta emisión resulta fundamental, pues su elevado precio puede lastrar durante al menos cinco años el coste operativo de la entidad. Y digo cinco años porque, a pesar de que los CoCos son deuda perpetua, habitualmente es en ese periodo en el que se fija la opción de amortización. Pero pueden ser más.

Popular lo vivió en sus carnes cuando, asfixiado por todos los frentes, tenía que decidir si pagar el cupón de sus CoCos y seguir cavando su fosa o impagarlos y mandar al mercado un mensaje que directamente le mandaba al cementerio. Un 11% pagaba el extinto banco por una de sus dos emisiones de esta deuda de alto voltaje.

Pero esos intereses pagados son cosa del pasado. Desde que Santander estrenó el mercado de CoCos este año para la banca española (con una emisión poco exitosa, por cierto), los cupones se han fijado entre el 6,75% y el 5,25%. Como cualquiera puede ver, la política monetaria expansiva también ha calado en este tipo de deuda hasta el punto de reducir a la mitad las rentabilidades ofrecidas.

Bajo este sistema, los bancos que optaron por rellenar primero sus colchones de CoCos para cumplir con la regulación impuesta por las autoridades (un 1,5% de sus activos ponderados por riesgo) se han visto penalizados. BBVA, que realizó la emisión inaugural de este tipo de deuda, fijó su cupón en el 9%. Este año, ha llegado a alcanzar precios del 5,75%.

La tendencia es clara. Cuanto más se ha dejado madurar este entorno de tipos al 0%, más bajo ha sido el interés que han exigido los inversores. Es cierto que los bancos españoles han sabido aprovechar las ventanas de oportunidad surgidas este año, pero no todo es eso. Sabadell colocó en abril CoCos al 6,5%. Era todo un hito, pues mejoraba con esa emisión el precio conseguido por Santander, que tiene mucho mejor ráting.

Pese a todo, el récord duró bien poco pues, hace apenas un par de semanas, la entidad presidida por Josep Oliu realizaba una nueva colocación al 6,25%. Una auténtica locura teniendo en cuenta que logra mejorar el precio pese al estallido de toda la crisis catalana que tanto ha golpeado sus acciones.

El mercado ha dado lugar a un fenómeno por el que premia indirectamente a las entidades que más tardan en cumplir sus obligaciones para con el supervisor. Pero cuidado con dejar el contador de CoCos a cero que, como cambien los vientos de los tipos, en ponerse al día en esta materia no se tarda precisamente poco tiempo. Más de un banco puede acabar pagando la tardanza.

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