Los 4,3 billones de euros del BCE entran en la partida

Los 4,3 billones del BCE entran en la partida

Salta al terreno de juego el balance del Banco Central Europeo (BCE) y se retiran, a paso de tortuga, las compras de deuda. No hablo de un partido de fútbol, sino de la política monetaria del Viejo Continente. En las últimas semanas se ha vivido un cambio sustancial en este ámbito: la entrada en una nueva fase en la que pesará más el stock que el flujo mensual de deuda como herramienta de estímulo del BCE.

“En los próximos meses el balance del banco central irá siendo cada vez más importante como herramienta de política monetaria, incluso más que los flujos de deuda que se vayan adquiriendo”, anticipaba Mario Draghi en la última reunión de política monetaria celebrada en Fráncfort. A renglón seguido, el banquero italiano anunciaba la intención del organismo de comenzar a hacer públicos los millones que mes a mes destina, no ya a adquirir nueva deuda, sino a reponer la vieja que alcanza la madurez.

Evolución del balance del BCE
Evolución del balance del BCE

Lo que se consideró un acto de transparencia no era sino un paso más en el plan de Draghi de retirar de forma indolora los estímulos en Europa. Mientras anunciaba la rebaja de parte de su programa de compras de bonos soberanos y corporativos, se sacaba este nuevo as de la manga. Con él, el mercado pasaba a ser consciente de la intervención total del BCE, la parte visible y la parte en la sombra. Se anunciaba casi como la llegada de un nuevo estímulo, pero, en realidad, siempre había estado ahí en mayor o en menor medida.

El presidente del BCE cumplió su promesa y, unas semanas después, en la primera de noviembre, se conoció que la institución europea destinaría casi 130.000 millones de euros a reponer vencimientos. Para más inri, hizo público que ya se habían reinvertido en octubre 9.975 millones. El mensaje al mercado era claro: aun cuando no compremos deuda, seguiremos haciéndolo. Al programa de 60.000 millones al mes, que en enero pasaría a ser de 30.000 millones, los inversores debían sumar ahora en sus modelos recompras por una media de más de 10.000 millones de euros al mes.

Y cada vez serán más reinversiones. Tantas, que en algún momento tendrán volúmenes superiores a los del propio programa. Los más de dos años en los que se han desarrollado las compras de deuda en Europa han llevado el tamaño del balance del BCE a máximos inimaginables hace un tiempo. En concreto, hasta los más de 4,3 billones de euros. Tomando como referencia esa cuantía, cuando el grueso de las compras venza, el organismo estará muy presente en el mercado incluso si para entonces ya ha dejado de comprar deuda y sólo se dedica a reponer. La secuencia es la siguiente:

1) Compro mucho

2) Acumulo

3) Empieza a madurar lo comprado

4) Compro para reponer y por el programa

5) Acumulo más

6) Abandono el programa, pero compro más que nunca para reponer

Bajo este sistema, parece evidente que los estímulos monetarios no convencionales seguirán presentes en el mercado mucho tiempo y serán mayores cada mes que pase sin finalizar las compras. La Reserva Federal tardó 14 meses en subir los tipos de interés tras el fin de su programa de compras de deuda y prácticamente tres años en empezar a desinflar su balance. La normalidad todavía está muy, muy lejos. Esperemos que de tiempo a alcanzarla antes de la próxima crisis.

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